Niños presos por protestar: El lado más oscuro de la represión en Venezuela

Niños presos por protestar: El lado más oscuro de la represión en Venezuela

Decenas de niños que salieron a sus colegios el 23 de enero de 2019 en Venezuela no han regresado a sus hogares. Se encuentran maltratados, sucios y encarcelados en calabozos militares por órdenes de jueces designados a dedo por el hombre fuerte Nicolás Maduro.

La agitación política que ya cuenta con 29 muertos y casi 800 detenidos comenzó el 21 de enero, dos días antes de la protesta nacional convocada por el presidente interino Juan Guaidó para solicitar el cese de la usurpación del poder de Maduro. Uno de los primeros fallecidos fue un adolescente.  Cleiner José Romero, de 17 años, fue asesinado de un tiro mientras manifestaba el martes 22 de enero en Ciudad Bolívar.

Para muchos de los niños que se encuentran detenidos se trataba de un día de clases como cualquier otro miércoles y quedaron atrapados en las revueltas. Otros asistieron a las manifestaciones acompañados por sus padres.

La Organización No Gubernamental Foro Penal denunció que a la mayoría de los niños detenidos se les negaron medidas cautelares para su liberación y que permanecen tras las rejas, acusados de terrorismo en distintos estados del país.

Al menos 11 niños se encuentran detenidos en Yaracuy, una fértil región agrícola ubicada en el centro occidente del país, célebre por ser la cuna de María Lionza, una diosa indígena venerada por miles de venezolanos.

El apoyo a Guaidó en las zonas populares tomó por sorpresa a las autoridades regionales pertenecientes al gubernamental Partido Unido Socialista de Venezuela (PSUV). En Yaracuy, los partidos que apoyan la revolución bolivariana habían ganado todas las elecciones a la Gobernación desde 2004.

El Foro Penal dijo que de los 34 menores detenidos el 23 de enero en Yaracuy, 11 quedaron privados de libertad por órdenes de la juez de control Ediluz Guedez sin “tener ni una sola prueba”. Los chicos, que tienen entre 11 y 16 años, fueron imputados por terrorismo, obstrucción de justicia, agavillamiento y asociación para delinquir, pese a la solicitud de libertad realizada por el Ministerio Público y la defensa.

Además de los jóvenes detenidos, Yaracuy también lloraba un muerto. Daniel Véliz, de 18 años, murió de un tiro en la Plaza Sucre de San Felipe, la capital del estado.

En Amazonas, un estado selvático en el sur del país, también hay niños presos desde que comenzaron las protestas. Cinco de los 23 detenidos acusados de terrorismo en la ciudad de Puerto Ayacucho son menores de edad. Uno de ellos es una niña indígena de 14 años.

Otra detención que causó consternación entre los defensores de derechos humanos fue la de Luis José Flores, un joven de 16 años que padece cáncer y se encuentra en tratamiento.

La movilización de la comunidad de Tinaquillo, en el estado Cojedes, logró la liberación del joven, que inicialmente fue imputado por el juez José Adonay. Sin embargo, activistas locales han denunciado que aún permanecen bajo las rejas al menos 12 menores de edad, entre ellos un muchacho con Sindrome de Down.

Llama la atención que la Guardia Nacional Bolivariana descargara su furia en Yaracuy, Amazonas y Cojedes durante las recientes manifestaciones contra Maduro. Precisamente esos tres estados registraron el menor nivel de abstención en unos comicios pasados, en contraste con la apatía y la desconfianza de los votantes en otros estados, y en los 3 resultaron ganadores los candidatos oficialistas.

Protestaban con sus madres

Aragua, un conocido bastión del oficialismo contiguo a la región capital, es el segundo estado con mayor número de detenidos a nivel nacional. De los casi 800 detenidos registrados por el Foro Penal en todo el país desde el 21 de enero, Aragua cuenta con 112. Y un diez por ciento de los privados de libertad en ese estado son niños.

Allí los enviaron a centros de detención de menores acusados de obstrucción de la vía pública y resistencia a la autoridad, pese a que testigos aseguraron que fueron retenidos por la policía regional cuando participan junto a sus madres en una manifestación pacífica en la localidad de El Limón..

La prensa local informó que los menores de Aragua permanecerán detenidos al menos 30 días y que luego sus padres deberán pagar fianzas para su liberación, además de comprometerse a vigilarlos y prohibirles que regresen a las protestas.

En Caracas, la capital, también hay menores detenidos. Algunos fueron privados de libertad durante las manifestaciones. A otros los han ido a buscar luego, en operativos de las Fuerzas Especiales Boliviarianas en los sectores populares.

La jueza de Yaracuy: “Fui coaccionada y amenazada”

Una de las juezas cuestionadas por encarcelar a los menores de edad, Ediluh Guedez, reveló este martes que fue amenazada de muerte y coaccionada por un superior que responde al gobernador de Yaracuy, Julio León Heredia, quien forma parte del partido de Nicolás Maduro. Y fue por eso -agrega- que tuvo que dejar presos a los niños. En el video que fue publicado en Twitter por un dirigente de Voluntad Popular, la jueza dice que ahora reconoce a Juan Guaidó como presidente de Venezuela.

Más de lo mismo

Lo grave es que esta situación irregular no es cosa nueva.

El Servicio Bolivario de Inteligencia (Sebin) encarceló a 6 adolescentes en el temido El Helicoide durante las protestas de 2017. Durante meses, Elianis Rodríguez, Simón Andrés Aserrad, Betzaida Martínez, Dylan Canache, Diego Gómez y Ender González compartieron celdas con presos políticos adultos acusados de terrorismo. Dos de ellos cumplieron su mayoría de edad en cautiverio.

La Organización de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) solicitó al gobierno venezolano la protección de los niños y los adolescentes, pero aún no ha tenido ningún éxito.

“Ante las detenciones de adolescentes reportadas en diferentes medios, reiteramos a las instituciones correspondientes la necesidad de respetar los derechos de los detenidos, como establece la Convención sobre los Derechos del Niño, ratificada por Venezuela”, insistió el lunes el Comité Español de UNICEF.

Venezuela en los ojos del mundo

Y mientras los jueces no acatan las leyes venezolanas ni las sugerencias del Ministerio Público, Maduro dirige ejercicios militares para defender la Patria.

El lider de la Revolución Bolivariana se ha negado a entregar el poder luego de que la directiva de la Asamblea Nacional de Venezuela declaró que su período presidencial había concluido y dictaminó que no podía asumir un segundo mandato porque los comicios en los que él dice haber sido reelecto fueron convocados al margen de la ley y sus resultados no fueron aceptados ni por la AN ni por muchos países de la comunidad internacional.

Guaidó asumió la presidencia de manera interina mientras cesa la usurpación de Maduro, se instala un gobierno de transición y se celebran elecciones justas y libres. Esa decisión cuenta con el apoyo de Estados Unidos, Canadá, Brasil, Colombia, Argentina, Perú, Panamá, Chile, Dinamarca, Francia, Alemania, España.

El líder bolivariano sumó el respaldo de países como Rusia, China, Turquía, México, Cuba, El Salvador.

Noticia publicada originalmente en Yahoo Noticias

La vida de Juan Guaidó, el joven político que se enfrentó a un dictador

La vida de Juan Guaidó, el joven político que se enfrentó a un dictador

Wilmer Guaidó Vidarte tiene los sentimientos a flor de piel. Hasta hace unos días era un simple taxista en Canarias. Hoy todos le preguntan por su hijo, Juan Guaidó, el líder de la oposición que se juramentó presidente interino contra el régimen de Nicolás Maduro

Lo primero que aclara Wilmer es que en sus conversaciones con Juan no mencionan la política. Le habla como padre. Asegura que el recién proclamado presidente encargado está tranquilo, trabajando duro desde un despacho secreto en Caracas. “Juan sabe que lo apoyo incondicionalmente”.

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Por sus palabras y sus gestos, Wilmer parecer ser un hombre llano. Emigró a Tenerife hace 16 años luego de que perdiera su trabajo como piloto comercial. Los complicados procesos de convalidación de títulos en España le impidieron continuar volando.

Wilmer Guaidó dice en Antena 3: “Mi hijo lo está haciendo bien”. (Foto Mariángela Velásquez)

Pero el recién llegado no se dio por vencido. Antes de pilotar aviones, Wilmer se graduó como técnico en turismo y trabajó en 1983 en un organismo gubernamental de promoción turística conocido como Corpotur. Así que apeló a la experiencia adquirida en la juventud para comenzar de nuevo en las Islas Canarias. Y desde hace dos años se dedicó a conducir un taxi.

La decisión crucial

La historia de Venezuela quizá hoy sería otra si el joven Juan hubiera aceptado la invitación de emigrar a España con su papá, quien vive en la zona de El Médano con su segunda esposa Esther Pumeda y sus dos hijas menores, Marla Valentina y Gabrielle.

El presidente interino de Venezuela Juan Guaidó ha visitado varias veces a su padre y sus hermanas en Tenerife. (Captura Youtube)

Pero el sueño de una mejor vida en el extranjero no fue atractiva para Juan, quien a los 19 años ya había comenzado su carrera de Ingeniería Industrial en la Universidad Andrés Bello, una de las más reconocidas del país.

Wilmer le dijo a la periodista Susana Griso, en una entrevista en el canal Antena 3, que Juan decidió quedarse con su madre y su hermano Gustavo hasta terminar sus estudios universitarios. Luego los dos hermanos mayores decidirían si permanecían en Venezuela o si echarían raíces en Canarias.

Y fue allí cuando Juan sintió el llamado de la política.

“Comenzó en la universidad. Formó parte de la generación del 2007 con Leopoldo y todos los que ahora están detenidos o en el exilio, como Freddy Guevara”, dijo Wilmer al referirse a Leopoldo López, fundador del partido Voluntad Popular que está privado de libertad desde 2015 por llamar al pueblo a enfrentarse al gobierno de Maduro. Guevara fue electo diputado junto a Juan en los comicios parlamentarios del 2015 pero en noviembre de 2017 fue despojado de su inmunidad por el Tribunal Supremo de Justicia dominado por Maduro para juzgarlo por incitación a la violencia. Desde entonces Guevara se encuentra refugiado en la Embajada de Chile en Caracas.

Cuando Wilmer le expresó a Juan su preocupación por hacer lucha política en un país sin libertades, éste le respondió: “Yo no estoy aquí para recibir medallitas, yo estoy aquí para trabajar por Venezuela, porque me gusta”.  

El caballero Juan

Wilmer no pudo contener las lágrimas cuando la entrevistadora le pidió que describiera a Juan y vio fotografías de su hijo cuando era niño proyectadas sobre el escenario. “Mi hijo es un caballero. Es responsable, deportista. Siempre ha practicado tenis, taekwondo y béisbol. Se destacó como estudiante en la universidad, hizo sus másters y en su carrera política ha ido en ascenso de manera progresiva”.

Para Wilmer es crucial que la comunidad internacional entienda que Juan no se “autoproclamó” presidente, sino que se juramentó tal y como lo establece la Constitución mediante la celebración de Cabildos Abiertos en más de 50 ciudades de Venezuela. “Él no lo hizo sólo. Tienen muchos años luchando”. La idea es formar un gobierno provisional que convoque en pocas semanas unas elecciones generales justas y libres.

Palabras al Ejército

Otra carta que los Guaidó tienen a su favor es que no hablan desde la superioridad moral a la que están acostumbradas las familias con privilegios. Formaron parte de lo que una vez fue la enorme clase media venezolana, son sobrevivientes de la “Tragedia de Vargas” de 1999, como se le conoce a un deslave de grandes proporciones que arrasó con pueblos enteros en una zona costera cercana a Caracas y donde hubo al menos 50.000 muertos.

Los Guaidó también están emparentados con la familia militar.

“A la cúpula militar les digo que se pongan del lado correcto. Mi papá fue militar y creo que nunca haría lo que ellos están haciendo. Porque tu juras a la patria, a la bandera, juras a los símbolos patrios. No a defender a una persona, como lo dice el ministro de la defensa, que defiende a Nicolás Maduro. Eso es una parcialidad personal, ni siquiera política”, dijo a la televisora española.

Wilmer se despide diciendo que siempre ha regresado a Venezuela a votar en las elecciones y que lo hará cuando su hijo convoque los próximos comicios. Sueña con una Venezuela próspera, “como la que todos recuerdan” y si se dan las condiciones, él también regresaría a retomar su carrera como piloto.

El sacrificio de Fabiana

Entretanto, Juan hace malabares desde una localización desconocida en Caracas para lograr el apoyo de unas Fuerzas Armadas que se empeñan en mantener a Maduro en el poder.

No se encuentra sólo. Tiene a su lado a Fabiana Andreina Rosales Guerrero, su esposa de 26 años, que cuenta con al menos 8 años de activismo político y un título universitario de Comunicadora Social. Además les acompaña su hija Miranda, de 20 meses.

Una revisión rápida a su cuenta de Instagram @fabiirosales la delata: Se graduó en la Universidad Belloso Chacín en Maracaibo, estado Zulia, hace 4 años. Es ferviente católica, ama los perros y no pierde una oportunidad para mostrar imágenes con su pequeña hija. Tampoco tiene reparos en mostrar sus afinidades políticas. Se ha retratado en múltiples ocasiones con Lilian Tintori, la esposa del preso político Leopoldo López, pero también con otros dirigentes políticos opositores como María Corina Machado, una de las críticas más fervientes de la Revolución Bolivariana, y el veterano dirigente del partido Acción Democrática, Henry Ramos Allup.

Pocos días antes de la juramentación de su esposo Juan, Fabiana emitió un emotivo mensaje a las esposas de los militares venezolanos en el que aseguró estar comprometida con la Amnistía para los hombres de armas que ayudaran al proceso de transición hacia la democracia . “Solo les pedimos que no disparen” pidió en un video casero transmitido por redes sociales.

Luis Enrique Rojas Ruiz, el obispo auxiliar de Mérida, un estado montañoso ubicado en el suroccidente de Venezuela, reveló en la publicación Aleteia que Fabiana fue monaguilla en Tovar, su pueblo natal.

Rojas contó que vio a Fabiana crecer apegada a sus principios cristianos y que cuando conoció a Juan le pidió su bendición para seguir el noviazgo.

“Sé que Juan y Fabiana, jamás pensaron que Dios, la vida y nuestra amada Venezuela los elegirían para una misión y un compromiso como el que hoy se les presenta, pero sé que los dos junto a su hermosa hija, Miranda Eugenia Guaidó Rosales (a quien bauticé en la Catedral de Mérida) están preparados y con formación en valores: humanos, morales, éticos, religiosos y familiares para ser la Familia Presidencial, que desde hace tanto tiempo le hace falta a un país como el nuestro donde uno de los sectores más valorados e importantes, como es el grupo familiar, hoy se siente herido y maltratado”, escribió el prelado.

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Para los militares venezolanos la solución de la crisis no es una cuestión de honor ni de principios sino de pragmatismo.

Por ese motivo la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) tardó tanto en reaccionar luego de la juramentación de Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela el pasado 23 de enero. Necesitaba actuar con sangre fría y medir cuál era la opción que le rindiera más beneficio, mayor poder y menos derramamiento de sangre.

La experta militar y defensora de derechos humanos Rocío San Miguel afirmó que la actual estructura militar es un sistema controlado por el gobierno de Nicolás Maduro y llegar a ella no es cosa fácil.

La estrategia de Guaidó se ha basado en apelar a la dignidad del uniforme militar para establecer puentes o una nueva forma de diálogo con la FANB desde una oposición que tiene años enfrentada con el sector castrense. No desea fustigarlos sino encontrar una salida.

Por eso, una de las primeras medidas aprobadas por Guaidó al asumir la presidencia de la Asamblea Nacional el 5 de enero fue una ley de Amnistía para funcionarios civiles y militares que “colaboren en la restitución del orden constitucional” de Venezuela.

Pero a la hora de sacar cuentas la balanza de la fuerza armada aún está del lado de Maduro porque no se trata de un asunto de prestigio sino de un asunto de control y poder, afirmó San Miguel.

El ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, aseguró que las personas que apoyaban la presidencia de Guaidó “no están en su centro. Tienen una actitud esquizofrénica“.

El Observatorio Venezolano de Conflictividad Social dijo que ,desde el lunes 21 hasta el jueves 24, 26 personas habían sido asesinadas a tiros en las protestas.

Lo cierto es que personajes como Padrino López tendrían mucho que perder con un cambio de gobierno. Aunque no se ha comprobado la vinculación directa del Alto Mando Militar con el narcotráfico, el hecho de que Venezuela sea el país con el mayor tránsito de cocaína en el mundo, según estadísticas de la Organización de las Naciones Unidas, podría apuntar en esa dirección.

“La FANB controla la frontera y todos los tráficos: droga, minerales, alimentos, combustible”, aseguró San Miguel.

¿Maduro al exilio?

Otro aspecto clave es que la FANB tendría que aceptar la estrategia diseñada por las fuerzas opositoras y sus aliados para que Maduro abandone el poder.

En el caso hipotético de que Estados Unidos ofreciera a Maduro salir del país al exilio sin ser juzgado, San Miguel consideró que las FANB lo aceptarían.

“Las lecciones del 58, 92 y 2002 indican que las Fuerzas Armadas son pragmáticas. Abandonan presidentes que pierden el apoyo del pueblo. Evitan el conflicto militar”, expresó San Miguel.

Las fechas claves mencionadas por la abogada venezolana son el 23 de enero de 1958, cuando las fuerzas armadas apoyaron al pueblo de Venezuela para derrocar al dictador Marcos Pérez Jiménez.

En 1992, las dos intentonas golpistas al gobierno de Carlos Andrés Pérez. La primera fue encabezada por el teniente coronel Hugo Chávez Frías el 4 de febrero. Con Chávez preso, la segunda sublevación fue comandada por Hernán Evencio Grüber Odremán el 27 de noviembre.

Diez años más tarde, el 11 de abril de 2002, a Chávez le tocó resistir un intento de golpe de un grupo de civiles liderado por Pedro Carmona Estanga, presidente de la confederación de comerciantes e industriales más importante del país. La separación de Chávez de la presidencia durante 72 horas fue precedida por momentos confusos donde hubo multitudinarias manifestaciones contra su gobierno frente a sólidas muestras de apoyo en los sectores populares.

Aunque la juramentación de Guaidó no es un golpe de estado sino un inédito proceso político protagonizado por la Asamblea Nacional, en la práctica hay dos presidentes y la Fuerza Armada tiene que decidir a qué mandatario apoyará.

Si repasamos las estrategias armadas de otros países del continente como Estados Unidos,  recordamos que han recurrido a las intervenciones armadas para sacar a la fuerza a mandatarios en el poder, como lo hizo el 20 de diciembre en 1989 en Panamá para derrocar al dictador Manuel Noriega.

Cinco años antes, la ONU autorizó el uso de la fuerza militar para expulsar a la junta militar que había arrebatado el poder al presidente electo de Haití, Jean-Bertrand Aristide.

Pero ese no es un escenario factible en el caso de Venezuela.

Una posible salida para el presidente Maduro sería más parecida al exilio del mandatario filipino, Ferdinand Marcos, quien salió del país acompañado de su familia en febrero de 1986 en una operación diplomática meticulosamente planeada y en la que se le prometió que nunca sería juzgado por los crímenes ocurridos durante su mandato.

Bajo ese esquema, Maduro saldría con su esposa Cilia Flores y su extensa familia hacia un país huésped bajo la promesa de que jamás serán recriminados por ninguna de sus acciones criminales.

Pero Guaidó aclaró el viernes en un encuentro con el pueblo en Caracas que no cree en intervenciones militares y todo su esfuerzo continúa en su estrategia de lograr el cese de la usurpación para convocar unas elecciones generales.

Datos de actividades criminales

Dentro de este panorama, no está claro si será posible convencer a los oficiales vinculados a organizaciones criminales de que entreguen el poder.

Un informe de la organización Insight Crime aseguró haber recabado durante tres años sólidas evidencias que implican a 123 oficiales de la FANB implicados en el tráfico de cocaína.

“El presidente Maduro, en lugar de hacer a un lado a los acusados de narcotráfico, los ha ascendido a los más altos cargos, quizás calculando que si el régimen cae, ellos serán los que más tengan que perder y por consiguiente harán lo máximo posible para preservar al régimen, y a su cabeza”, señaló el informe.

Según Transparencia Venezuela, al menos 11.000 miembros de la FANB se hallan en posiciones de poder. La organización gubernamental Control Ciudadano señaló que la participación de los militares en el gobierno alcanza ya un 43,7%.

Oficiales sacan ilegalmente el oro de Venezuela hacia Aruba, Curazao, Bonaire, Dubai y China en vuelos particulares, comerciales y aviones de las FANB.

También existen numerosos testimonios del control que ejercen funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana en el contrabando de combustible en la frontera con Colombia, Brasil y en las islas vecinas en el Mar Caribe.

Noticia publicada originalmente en Yahoo Noticias.