A celebrar el Día Mundial de la Narcolepsia (con un poquito de atraso)

A celebrar el Día Mundial de la Narcolepsia (con un poquito de atraso)

Ayer las redes sociales me recordaron que se celebraba el Día Mundial de la Narcolepsia. Y me gustó que los propulsores de la campaña le dieran un toque festivo al 22 de septiembre al usar la palabra «celebrar» y no «conmemorar», como ocurre con las efemérides lúgubres.

Me enterneció ver niños y jóvenes que publicando su fotografía en Instagram, diciendo en voz alta: “Estoy cansado pero soy fuerte”, “Estar adormecido no es sinónimo de flojera”, “No estamos solos”, “No dejes de soñar”. Y con sus sonrisas, mostraron la cara luminosa de todos los que sufrimos esta enfermedad crónica. Más allá de nuestra lucha diaria por vencer el sueño, el cansancio, la irritabilidad, está un deseo inmenso por aferrarnos a la vida y de exprimir cada minuto de lucidez.

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Happy World Narcolepsy Day!!!! • Not everyone knows this, but I was diagnosed with narcolepsy last december, after struggling with it for years. Narcolepsy is a chronic neurological condition that impairs the brains ability to regulate the sleep-wake cycles. That basically means my brain will cause me to abruptly fall asleep at times when I definitely should be awake haha. This is called a “sleep attack” (it sounds kind of funny I know). The closest feeling that people without narcolepsy have to a “sleep attack” is the uncontrollable sensation of drowsiness that hits after being awake for 48-72 hours straight. That’s how I feel on a daily basis. • My first memory of this was in 7th grade. We were watching the movie version of my favorite book and I could not stay awake for it. If you knew me in high school, then you know that there was not one single day I went without falling asleep in class. I can remember all the breakdowns I had because I didn’t know what was wrong with me, and I wanted to be like my friends who were just as busy as I was, yet had no problem staying awake and having energy throughout the day. • As I entered college, it felt like my body was getting even more tired. I can only remember 1 time last year that I stayed awake all through chapel. The multiple naps I was taking in between classes did not help. On many different occasions, I would fall asleep in church before they even took an offering, leading to strangers tapping my arm with the offering plate, or just passing it over me (superrr embarrassing). So when I finally found out I had narcolepsy 9 months ago, I was relieved to say the least. I finally had an answer to my questions, and could see the light at the end of the tunnel. Even though this is not something that goes away, I have finally started getting help and medicine to keep me awake! haha. • I made this post not only to spread awareness about narcolepsy, but to say that God is good! I can look back at the past few years and see how He has had His hand on my life! Even when you don’t see or feel it, He’s working! #worldnarcolepsyday

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Así que, sin recordarlo, ayer también fue mi día porque soy narcoléptica. Y lo digo con orgullo porque ya no me avergüenzo ni lo llevo como una cruz. Uno de los mensajes que más me resonó fue el de una mujer que dijo que compartía su historia porque era importante estar representados, que el mundo supiera que existimos. Es necesario dejar de ser invisibles para que millones de narcolépticos sin diagnóstico logren vivir con bienestar.

La narcolepsia es una enfermedad neurológica crónica que tiene su lado cruel. Pero si le quitamos el dramatismo y la victimización, es simplemente una condición que me ha permitido colorear mi vida con matices que no hubiera percibido si mi cerebro funcionara dentro de lo que los médicos consideran un parámetro normal.

La buena noticia es que la narcolepsia no ha sido una enfermedad progresiva para mi. Nací sin saber que la tenía. Fui una niña risueña e activa hasta que poco antes de la adolescencia. Los síntomas aparecieron muy lentamente entre los 11 y los veintipico. Y a los 27 fui diagnosticada con pruebas clínicas y genéticas. Por unos 7 años caí en la bruma del cansancio extremo, de la pesadez, del ensueño, de las pesadillas, de las alucinaciones que coqueteaban con la locura. Mucho de lo que había construido hasta entonces (una vida independiente, una carrera exitosa) se esfumó entre mis sueños.

Mi fortuna fue tener unos poderosos vínculos que no permitieron que me hundiera para siempre en la autocompasión. Hablo de mi familia y de mis amigos. Hace poco veía la escena de una serie ficción en la que la protagonista realiza una caminata espacial y queda extasiada con el cosmos. La tentación de flotar hasta el deliro es enorme. Pero el cordón umbilical que te mantiene conectado a la nave que te regresará a tu planeta y a tus afectos es tan poderoso que te conformas por un instante con la vista del universo y luego emprendes el camino de regreso hasta tu origen.

Así lo hice y a los 50 años no tengo tiempo que perder. Cada día soy mamá de dos, jardinera, periodista, chofer, cocinera, ama de llaves, amiga, esposa. 

Ayer me desperté a las 7:00 a.m. y a las 9:00 p.m. seguía tecleando. Me faltó caminar al menos seis kilómetros al aire libre para sentirme completamente en equilibrio. Reconozco aunque no esté adormecida sigo luchando con la narcolepsia. Con la desaparición de la somnolencia apareció la dificultad para dormir de noche. Porque lo que tenemos averiado es el sistema cerebral que regula los ciclos del dormir y el despertar. Lo asumo como otro desafío, que es menos complejo porque con los años he aprendido a conocer y controlar mi cuerpo.

Pero no hay dos narcolépticos iguales, así como tampoco existen certezas de cómo será nuestra vida en 5, 10 o 15 años. Confío en que la medicina avance y tengamos mejores tratamientos. Quizá, algún día, podamos detectar la narcolepsia antes de que aparezcan los síntomas para prevenirla.

Ya no padezco de una hipersomnia severa que me hacía roncar en cualquier parte como cuando tenía 30, ni colapso a diario con cataplexia, ni me atormentan las parálisis del sueño. Lo que sí lamento son las ocasiones en que mis hijas me cuentan sus anécdotas y yo preferiría estar durmiendo. Cuando pego un brinco y grito con los ruidos. Cuando mi cerebro se pone en automático y no tengo sonrisas ni palabras de aliento para nadie. 

Mis hijas me preguntan cuándo fue la última vez que me reí a carcajadas y no lo recuerdo. He aprendido a controlar mis emociones y contener las risas para no desvanecer.

A los amigos y familiares les digo que no malinterpreten mis ausencias. Cuando no salgo a una fiesta, cuando no voy a un paseo, cuando no atiendo el teléfono no se trata de flojera ni desinterés. A veces necesito de largos silencios para recomponerse, necesito calma para encontrarme. Paradójicamente, para convivir con otros necesito momentos de soledad.

Y a los que no me conocen y se preguntan de qué se trata toda esta historia, comparto el material informativo en español que preparó Sleep Project sobre esta particular condición que me hace irritable, nerviosa, aprehensiva, emotiva, imaginativa, soñadora y un poquito desquiciada.

La narcolepsia es una enfermedad que afecta a unas 3 millones de personas.
La somnolencia de la narcolepsia puede ser sutil, invisible o inesperada.
La narcolepsia causa cataplejía, que es una debilidad muscular repentina causada por las emociones.
La narcolepsia causa alucionaciones.
La narcolepsia aún es incurable.
La narcolepsia es una condición neurológica.
Una persona con narcolepsia pasa entre 8 y 15 años con síntomas y sin diagnóstico por desconocimiento o incomprensión de la enfermedad.
Es inaceptable pasar entre 8 y 15 años con síntomas de narcolepsia y sin diagnóstico.
La narcolepsia causa sueño nocturno interrumpido.
La narcolepsia puede causar episodios de comportamiento automático.
La experiencia de la narcolepsia es diferente para todos
El 22 de septiembre es el Día Mundial de la Narcolepsia
¿Qué pasaría si no existiera la Organización Mundial de la Salud?

¿Qué pasaría si no existiera la Organización Mundial de la Salud?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha resultado ser el chivo expiatorio de la pandemia del COVID-19.

Estados Unidos y Europa hicieron caso omiso a las insistentes advertencias de la OMS sobre la necesidad de tomar medidas de prevención y aislamiento para evitar la propagación del Sars-CoV-2 cuando detectó el brote en Wuhan en el mes de enero.

Tres meses y 42.500 muertos después, el presidente estadounidense Donald Trump ha negado cualquier responsabilidad en su respuesta sanitaria tardía ante un tsunami viral que se aproximaba con fuerza y al que restó importancia.

Trump ha preferido alegar que el máximo organismo sanitario mundial encubrió información de lo que estaba ocurriendo en China. Y como castigo de la presunta falla, anunció la suspensión del aporte de Estados Unidos para financiar importantes programas en las regiones más pobres del mundo.

Los ataques políticos sobre el manejo de la pandemia es sólo uno de los frentes abiertos para la OMS. 

Miles de científicos financiados por la OMS trabajan en investigaciones sobre el control del consumo del tabaco y drogas, VIH/Sida, enfermedades tropicales, cáncer, salud mental, tratamiento de aguas, control de la contaminación del aire, salud reproductiva, hepatitis, tuberculosis, nutrición, enfermedades cardiovasculares, diabetes, entre otras patologías y problemas que afectan a grandes sectores de la población.

Sus equipos de respuesta rápida han actuado para contener 32 emergencias sanitarias entre enero y abril del 2020. En el 2019, supervisó y ayudó a contener 60 epidemias. Además del COVID-19, entre las más recientes se encuentran brotes de fiebre amarilla, ébola y MERS-CoV.

La fiebre amarilla

El 18 de abril, la OMS confirmó que en la República de Sudán del Sur hay casos activos de fiebre amarilla, una enfermedad hemorrágica viral aguda que se transmite por mosquitos infectados, puede propagarse con rapidez y tiene el potencial de tener un grave impacto en el sistema sanitario. 

La OMS clasificó a Sudán del Sur como un país de alto riesgo, en el marco del programa Eliminar las Epidemias de Fiebre Amarilla (EYE, según sus siglas en inglés), para apoyar a 40 países de África y las Américas donde el virus es endémico.

La buena noticia es que existe la vacuna de la fiebre amarilla, que es el principal mecanismo de controlar y prevenir la enfermedad. Y cuando una persona es vacunada contra la fiebre amarilla, la inmunidad dura toda la vida.

Pero en el Condado Kajo Keji, donde se encuentran los casos, la inmunidad es cercana al 0% porque la población no está vacunada.  Es decir, todos pudieran contagiarse y no existe un tratamiento antivírico una vez que una persona contrae la enfermedad.

Los expertos de la OMS están diseñando programas de vacunación con las autoridades sudanesas y alertan a todos los viajeros internacionales mayores de 9 meses de edad a vacunarse antes de viajar.

Leer más en Yahoo Noticias.

 

Claves para competir en el mercado laboral cuando acabe la pandemia

Claves para competir en el mercado laboral cuando acabe la pandemia

El Fondo Monetario Internacional lo ha dejado claro: El llamado Gran Confinamiento provocado por la pandemia del COVID-19 será la peor recesión desde la Gran Depresión de 1929, «dejando muy atrás» a la crisis financiera de 2008.

La Organización de las Naciones Unidas coincide con ese pronóstico y señala que al 25 millones de personas perderán sus empleos a nivel mundial.

Pero donde hay crisis también hay oportunidades. Y dentro de ese panorama tan desalentador aún hay espacio para la reinserción laboral. Amazon está contratado 100.000 empleados para satisfacer el incremento de la demanda de envío de mercancías a domicilio. Empresas farmacéuticas, consultoras de mercado, plataformas de aprendizaje en línea, productoras de artículos sanitarios se han visto en la necesidad de reclutar personal para aumentar su producción o mejorar sus procesos.

Aixa Zerpa, psicóloga clínica y experta en Recursos Humanos, es una de las optimistas que invita a mirar más allá del colapso económico y a prepararse para tomar las primeras oportunidades cuando la situación mejore.

Zerpa cree que esa recuperación ocurrirá más rápido de lo que muchos imaginan. A diferencia de la Gran Depresión de 1929, «hoy existen muchos trabajos automatizados que no requieren ni de muchas personas ni de su presencia física. Es decir, estamos rodeados de una tecnología que no solo facilita nuestro trabajo, sino que ofrece soluciones más rápidas, inmediatas y hasta anticipadas a las necesidades de las personas por estudios de tendencia de los consumidores».

La asesora en reclutamiento asegura que ese avance tecnológico ofrece una ventaja enorme para agilizar el reinicio de las actividades empresariales.

También cree que aunque ya comienza a verse la pérdida de puestos de trabajo, no es menos cierto que surgen otras necesidades que no existían y que serán cubiertas por profesionales especializados, autónomos y emprendedores.

«Entonces, ¿habrá gente sin empleo? Si, indudablemente; pero a la vez, habrá más empleos para necesidades nuevas que van a surgir, lo cual creará una dinámica laboral muy interesante que ayudará en el proceso general de recuperación económica», dijo la experta en reclutamiento.

Los cambios que se avecinan

Zerpa anticipa al menos cinco tendencias que se impondrán cuando cese la pandemia.

Teletrabajo: Las empresas que a principios de 2020 aún ponían en duda la efectividad del trabajo a distancia se han visto obligadas a aplicarlo y, a medida que pase el tiempo, comprobarán que funciona.

Innovación: Si durante esta pausa se te ha ocurrido una buena idea en tu área de conocimiento, es un buen momento para desarrollarla. Zerpa opina que habrá un gran interés por implementar nuevas propuestas de trabajo que surgieron durante el confinamiento.

Lo presencial: Las restricciones presupuestarias y de movilidad dificultarán las reuniones presenciales, lo que las hará más preciadas. El mercado le dará más valor a trabajo presencial y los encuentros personales.

Confianza: La actividad empresarial no ha cesado y, aunque las primeras semanas han sido un poco caóticas, la mayoría de los equipos se han acoplado sobre la marcha a trabajar con un mismo objetivo, cumpliendo plazos, aunque estén geográficamente distantes. Al final del confinamiento, “los supervisores habrán aprendido  a confiar en su personal sin tener que verlos las 8 horas en un oficina”.

Agradecimiento: Muchos de los empleados se quejaban de manera constante de su lugar de trabajo ahora añoran la calidad de sus escritorios, su conexión de internet, la sala de reuniones, su silla ergonómica, o los programas especializados instalados en los ordenadores de la oficina. “Las personas valorarán aún más los recursos ofrecidos por las empresas para asegurar un buen trabajo”.

La clave de la anticipación

El lugar: Si estás desempleado o quisieras cambiar tu empleo, Zerpa recomienda que puedes aprovechar este tiempo de confinamiento para investigar el mercado laboral e identificar las empresas con las que pudieras tener afinidad porque compartes sus valores o te interesa su sector de influencia y crees que sería una opción para tu desarrollo profesional.

La función: Otra estrategia es identificar nuevos roles, que se asocien a tu área, que desconocías, pudieran interesarte y en los que encajas como anillo al dedo.

Los recursos: Nunca está de más familiarizarte con las distintas páginas de empleo. Zerpa explica que no todas son iguales ni están dirigidas al mismo tipo de profesional. Lo ideal es que te enfoques en aquellas donde veas más oportunidades según tu tipo perfil.

Si no conoces cómo funciona LinkedIn para buscar empleo, es el momento de descubrirlo porque ofrece posibilidades que muchos desconocen.

Tu carta de presentación: Desempolva tu CV. Es fundamental actualizarlo, mejorar su diseño y contenido. Y no te olvides de hacer varias versiones según el tipo de empresa a la que vas a aplicar y al rol al que apuntas.

Los conocimientos: Estudia cursos en línea que enriquezcan tus conocimientos y agreguen valor a tu CV.

Aprende a comunicar: Es importante  aprender a superar las entrevistas de trabajo online, que es la vía que más se utilizarán en los próximos meses y que ahora es la única posible.

Nota publicada originalmente en Yahoo Noticias.

 

Aguantamos el encierro pero ¿podríamos soportar el mundo sin arte?

Aguantamos el encierro pero ¿podríamos soportar el mundo sin arte?

Son las seis de la tarde de un día cualquiera de la cuarentena. Mi hija mayor se ríe y mueve la cabeza con la mirada perdida en una pared en la que refleja sus fantasías, mientras tararea una canción que escucha a solas con su móvil destartalado y sus auriculares rosados.

Mi hija pequeña colorea un rato en su escritorio, se levanta para inventar coreografías al ritmo de alguna banda de moda y luego se queda inmóvil frente a la tele, enredada en las historias de las series infantiles.

Mi marido se pone al día con películas galardonadas que no tuvo tiempo de ver o con clásicos del cine que marcaron su juventud y que ahora han sido resucitados por las plataformas de streaming.

Yo leo y escribo en la mesa del comedor. A veces produzco y consumo noticias. Y a ratos escapo de este mundo y me zambullo en el de la prosa y la poesía.

La música, el cine, la literatura, la pintura, el baile nos transporta mucho más allá de esta esquina desolada del norte de Madrid donde nos agarró la pandemia. Marzo y abril han sido llevaderos gracias al arte.

El antídoto del siglo XX

La reflexión sobre la importancia del arte en la vida del hombre no es nada nueva. Nunca fue más cierta la manoseada frase del dramaturgo irlandés George Bernard Shaw: «Sin arte, la crudeza de la realidad sería insoportable”.

Shaw nació en Dublín en 1856, en un país devastado por una hambruna que mató a un millón de personas y obligó a otro millón a migrar para sobrevivir desde un país paupérrimo de ocho millones de habitantes. El autor emigro como otros tantos irlandeses y desarrolló su prolífica carrera en un planeta convulso que atravesó dos guerra mundiales.

La experimentación, el rompimiento con las reglas para expresar la dureza y la complejidad de un mundo cada vez más atemorizante fue una constante en todas las expresiones de las bellas artes de la primera mitad del siglo XX. Pablo Picasso, Jackson Pollock, Salvador Dali, Ernest Hemingway, Scott Fitzgerald, Federico García Lorca, Franz Kafka fueron algunos de los exponentes artísticos de esa época.

La nueva resistencia

La conmoción causada por el virus que paralizó al mundo y ha matado a 115 mil personas en tres meses ha sido tolerable gracias el alivio emocional que proporciona el arte.

Aunque aún es pronto para pronosticar los rumbos que tomará el arte cuando la ciencia venza al Covid-19, los artistas han reaccionado de forma inmediata para acompañar al público y defender sus modos de vida.

Eso no impidió que los tenores cantaran a sus vecinos. Esa solidaridad fue seguida por los conciertos en línea de cantantes populares. Los museos, las bibliotecas, las orquestas liberaron las restricciones para acceder a sus contenidos virtuales.

El domingo de Pascua, Andrea Bocelli ofreció un concierto de música religiosa frente a la plaza vacía de la Catedral de Milán para enviar un mensaje de esperanza a los italianos tan vapuleados por el virus que se cebó en sus ancianos.

La Orquesta Sinfónica de Miami ofreció un concierto por las redes sociales en el que los músicos siguieron desde sus casas la batuta del director Eduardo Marturet .

La CULTURA está con nosotrxs todos los días. Miles de familias trabajan en ella todos los días. Miles de personas que necesitan garantías para seguir haciendo lo que siempre han hecho. Existimos, estamos aquí y queremos seguir estando.

Lee la historia completa en Yahoo Noticias.

Las improvisadas soluciones para educar a distancia a millones de niños sin acceso a la web

Las improvisadas soluciones para educar a distancia a millones de niños sin acceso a la web

Millones de familias en Iberoamérica enfrentan el desafío de educar a sus niños en sus hogares para cumplir con las órdenes de confinamiento de pandemia del COVID-19, aunque no cuentan con la preparación académica ni las herramientas para lograrlo.

Uno de los pocos países con experiencia en una situación similar es México, que en 2009 se vio obligado a suspender las actividades durante 15 días para controlar la propagación de la influenza AH1N1.

Todo parece indicar que ese amargo episodio no sirvió de escarmiento y que el nuevo coronavirus agarró otra vez desprevenidas a las autoridades mexicanas, quienes tienen la responsabilidad de garantizar el derecho fundamental a la educación a 36 millones de estudiantes.

El presidente Andrés Manuel López Obrador dio un vuelco a la enseñanza de un país geográficamente vasto y profundamente desigual con una reforma educativa que derogó iniciativas pasadas, incluyó la formación en valores, y estableció la obligatoriedad de la educación superior.

AMLO también estableció medidas para garantizar la equidad de la educación, ofrecer la alimentación en las zonas vulnerables y becas para los estudiantes en desventaja económica.

Pero al no diseñar un plan estratégico nacional de educación a distancia para momentos en crisis y no fortalecer las plataformas de educación digital, la población con menores recursos quedará excluida de la enseñanza durante la pandemia del COVID-19.

El académico Alejandro Enríquez Torres dijo a Expansión que el gobierno federal se enfocó más en cuestiones políticas que en los procesos de enseñanza-aprendizaje  y por eso «ahora la contingencia nos sorprende».

La falta de previsión hizo que muchos alumnos dejaran sus útiles en la escuela. Se cree que buena una parte de los 176 millones de libros de texto que el gobierno distribuyó a comienzo del año escolar permanecen inaccesibles dentro de los planteles.

Una de las estrategias anunciadas por la Secretaría de Educación Pública (SEP) para que el alumnado siga estudiando es el programa «Aprende en Casa», que se transmite el canal 11.2 de televisión abierta, de lunes a viernes.

Esa solución luce insuficiente en un país donde unos 7 millones de niños en edad de asistir a la educación básica viven en localidades rurales sin acceso a internet.

Los que mejor aprovecharán las medidas actuales serán los alumnos de las zonas urbanas de clase media, con padres con una escolaridad suficiente para ayudar a sus hijos. Aunque los expertos advierten que los padres pueden ayudar a sus hijos a estudiar pero no pueden suplir permanentemente la función de un docente.

Desigualdad argentina

La situación en Argentina no es más alentadora. La posibilidad cada vez más real de que los 11 millones de estudiantes argentinos de educación preescolar, primaria y media no regresen a las aulas y deban continuar el curso de manera remota, perjudica especialmente a las familias con menos ingresos y de sectores rurales.

El Ministro de Educación, Nicolás Trotta, ha dejado claro que aún falta para que los niños vuelvan a sus escuelas. «Se reanudarán cuando la OMS (Organización Mundial de la Salud) asegure que no hay ningún riesgo para las familias», dijo el miércoles 8 de abril a una emisora local.

Se alarga así la interrupción de las actividades escolares, que comenzaron el 20 de marzo cuando el presidente Alberto Fernández decretó una estricta cuarentena a nivel nacional.

Argentina intentará equilibrar la brecha entre los estudiantes sin recursos ni acceso a la tecnología y los hiperconectados chicos urbanos de clase media alta con la transmisión de programas educativos por internet, radio y televisión.

Trotta explicó al diario Clarín que ya comenzaron la emisión del programa Seguimos Educando, «con 14 horas de TV diarias y 7 horas de programación radial para abarcar la educación rural» y la distribución de 7 millones de cuadernos.

El ministro pidió solidaridad a los propietarios de los colegios privados para que difieran los pagos de las matriculas escolares, que en muchos hogares de clase media representan un alto porcentaje del presupuesto familiar.

«I don´t speak English»

La población hispana en Estados Unidos ha sido golpeada con fuerza por el coronavirus. Las primeras estadísticas divulgadas sobre los fallecimientos  en Nueva York han indicado que el 34% de las víctimas fatales son latinos.

El COVID-19 también amenaza la enseñanza de los niños migrantes cuyos padres no hablan inglés. El proceso de adquisición del lenguaje suele ser rápido en los estudiantes de educación básica debido a la exposición constante al nuevo idioma en las aulas, a la interacción con los compañeros y a los programas de adaptación para los alumnos extranjeros.

Pero la situación cambia cuando los muchachos deben seguir el ritmo de la enseñanza online en un hogar donde los padres no hablan inglés.

Cifras recientes del Departamento de Educación de Estados Unidos señalan que el 10 por ciento de los estudiantes de las escuelas públicas están en el proceso de aprender inglés. Eso indica que casi 5 millones de niños y jóvenes hispanos tendrán dificultades para seguir las instrucciones a distancia impartidas por sus educadores.

Investigadores han señalado que el cierre de las escuelas por la pandemia actuará un proceso recurrente conocido como «el retroceso del verano», en el que los estudiantes pierden habilidades lingüísticas cuando pasan las vacaciones escolares comunicándose en otros idiomas.

La estrategia colombiana

Colombia no está preparada para continuar el año escolar mediante la educación a distancia porque menos del 37 por ciento de los diez millones de estudiantes de los colegios públicos no tienen un ordenador y conexión a internet en sus hogares, reveló la revista Semana.

Luz Karime Abadía, del Laboratorio de Economía de la Educación (LEE), de la Universidad Javeriana, declaró: “Esto muestra, claramente, que en el país nos falta la dotación tecnológica para asumir una situación así”.

La Secretaría de Educación de Bogotá ha preparado el programa «Aprende en casa» para los 800.000 estudiantes de colegios públicos de Bogotá, aunque no queda claro cómo resolverán los problemas de acceso a la tecnología en las barriadas populares o si esa iniciativa será replicada en el resto del país.

Las autoridades educativas colombianas asumen que se encuentran e un período de adaptación y fortalecimiento de las capacidades tecnológicas y que les hace falta reorientar las estrategias pedagógicas para que los niños aprenda con esas herramientas.

“Estamos implementando el uso de nuevas tecnologías, en articulación con sus entidades aliadas, dirigidas a la comunidad educativa, para orientar el uso pedagógico de las plataformas Moodle y Microsoft Teams. Igualmente, para enriquecer las posibilidades de trabajo exploratorio, autónomo y de profundización, el Portal Red Académica cuenta con más de 600 contenidos digitales que pone a disposición de estudiantes, docentes, familias y cuidadores”, dijo que Edna Bonilla, secretaria de Educación de la capital.

Chile digital

Quizá uno de los países iberoamericanos mejor preparados para enfrentar los desafíos de la educación digital en tiempos de coronavirus es Chile, que también suspendió las actividades, modificó el calendario educativo y ya tiene disponible los textos escolares del primero al doceavo grado de educación básica en internet.

Manuel Alcaino, consultor de educación del BID en Chile,  explicó que la conectividad es alta, especialmente en los dispositivos móviles.

Las autoridades chilenas han tomado medidas adicionales para las poblaciones geográficamente distantes o vulnerables, como la repartición física de libros y la reorganización de las canastas de alimentos.

Por eso fue tan previsible el colapso de las plataformas educativas de las comunidades autónomas cuando comenzó el estado de alarma el 15 de marzo. En la Comunidad de Madrid, el correo de la plataforma Educa Madrid colapsó de tal manera que era necesario ingresar muy temprano en la mañana o tarde en la noche para acceder a los correos con el listado de deberes escolares.

Padres y niños, acostumbrados al subrayado de textos físicos como la herramienta nemotécnica básica, se encontraron desarmados ante una nueva manera de aprender, en la que la alfabetización tecnológica es vital.

El impacto del COVID-19 ha sido tan devastador que no aún no se sabe si los alumnos regresarán al colegio a cursar la recta final de un año lectivo que termina en junio. Por lo pronto, el Consejo Escolar del Estado se ha negado a seguir los pasos de Italia, que aprobó el curso a todos los estudiantes. Muchas familias han desafiado la medida, alegando que se deja a un lado a los vulnerables.

En España, los alumnos tendrán el desafío de ser evaluados a distancia, aunque muchos no estén familiarizados con las herramientas y existan familias que no tienen ordenadores en sus hogares.

Volver al futuro

Los padres que sienten angustia porque no saben cómo ayudar a sus hijos a cumplir con los objetivos escolares desde casa tienen que saber que no están solos.  Unos 1.500 millones de estudiantes de 159 países se quedaron de la noche a la mañana fuera de las aulas y se verán forzados a aprender de una manera diferente, indicó la Unesco.

En Iberoamérica uno de los casos más extremos lo tiene Venezuela. Antes del comienzo de esta crisis mundial ya atravesaba una emergencia humanitaria compleja, en la que el 59% de los hogares no tenían los recursos necesarios para comer.

Aunque el gobierno de Nicolás Maduro ya suspendió las clases presenciales hasta el próximo año escolar, organizaciones de derechos civiles han denunciado que es imposible continuar la educación a distancia porque el 44% por ciento del territorio no tiene conexión a internet y el 56% restante tiene un servicio precario. Otro dato es que en varios estados apenas reciben pocas horas de energía eléctrica.

Ese panorama dista mucho de la situación de sus socios chinos, que para el 2 de febrero ya tenían 22 poderosas plataformas digitales con 24.000 cursos en línea, de los cuales unos 400 eran aulas experimentales de simulación virtual.

Pero dejando a un lado esos dos extremos de la compleja situación de la educación digital, está claro que los afortunados con internet y al menos un dispositivo móvil, en cualquier país del mundo, deberían aprovechar el confinamiento para experimentar y probar las herramientas de educación a distancia.

La crisis del COVID-19 agarró al mundo desprevenido y para nadie será un año normal.

Las comunidades educativas que tomen esta contingencia como una oportunidad para fortalecer sus plataformas digitales no sólo estarán preparadas si el mundo vuelve a vivir otra pandemia, sino que desarrollarán recursos educativos que enriquezcan la insustituible relación entre los alumnos y los maestros.

Nota publicada originalmente en Yahoo Noticias.